lunes, 18 de julio de 2016

NÚMEROS. CAPÍTULO 8.

El candelabro (Ex 25,31-40)

81El Señor habló a Moisés:
2-Di a Aarón: <<Cuando enciendas las siete lámparas, hazlo de modo que iluminen la parte delantera del candelabro>>.
3Aarón lo hizo así. Las lámparas iluminaban la parte delantera del candelabro, como el Señor se lo había mandado a Moisés. 4El candelabro era de oro cincelado desde el fuste hasta las flores. Moisés lo hizo según el modelo que el Señor le había mostrado.

Consagración de los levitas

5El Señor dijo a Moisés:
6-Escoge entre los israelitas a los levitas y purifícalos con el siguiente rito: 7Los rociarás con agua expiatoria. Luego se pasarán la navaja por todo el cuerpo, se lavarán los vestidos y se purificarán. 8Después tomarán un novillo con la ofrenda correspondiente de flor de harina amasada con aceite. Y tú tomarás otro novillo para el sacrificio expiatorio. 9Harás que se acerquen los levitas a la tienda del encuentro y convocarás toda la asamblea de Israel.
10<<Puestos los levitas en presencia del Señor, los demás israelitas les impondrán las manos. 11Aarón, en nombre de los israelitas, se los presentará al Señor con el rito de la agitación, para que desempeñen las tareas del Señor.
12>>Los levitas pondrán las manos sobre la cabeza de los novillos, y tú los ofrecerás para expiar por los levitas: uno en sacrificio expiatorio, el otro en holocausto. 13Colocarás a los levitas ante Aarón y sus hijos para que se los presente al Señor con el rito de la agitación. 14Así separarás a los levitas de los demás israelitas, y serán míos.
15>>Acabadas las ceremonias, purificados y ofrecidos con el rito de la agitación, los levitas entrarán a servir en la tienda del encuentro. 16Son donados míos, que me han dado los israelitas a cambio de sus primogénitos, y yo me los reservo. 17Todos los primogénitos israelitas de hombres y animales, me pertenecen: me los consagré cuando di muerte a los primogénitos egipcios. 18Por eso me reservo a los levitas a cambio de los primogénitos israelitas, 19y se los cedo a Aarón y a sus hijos, como donados de parte de los israelitas. Ellos prestarán sus servicios en lugar de los israelitas en la tienda del encuentro; además expiarán por los israelitas, para que si éstos se meten en la zona sagrada, no sufran una desgracia>>.
21Los levitas se purificaron de sus pecados, lavaron sus vestidos. Aarón se los ofreció al Señor con el rito de la agitación y expió por ellos para purificarlos. 22Acabadas las ceremonias, entraron a servir en la tienda del encuentro, en presencia de Aarón y sus hijos. Así se cumplió todo lo que el Señor había mandado a Moisés acerca de los levitas.
23El Señor dijo a Moisés:
24-Los levitas harán los trabajos de la tienda del encuentro, de veinticinco años para arriba. 25A los cincuenta años serán dados de baja y no servirán más. 26Ayudarán a sus hermanos haciendo guardia en la tienda del encuentro, pero no trabajarán. Así asignarás el servicio de guardia a los levitas.

Explicación.

8,2-4 Aparte su función utilitaria de alumbrar, el candelabro tiene valores simbólicos. Su forma es un árbol estilizado, las lámparas son sus flores, la luz es vida. Dios mismo ha mostrado el modelo del candelabro.

8,2 Eclo 26,17.

8,5-22 La dedicación de los levitas repite y amplifica el material de 3,5-13. Son apartados o escogidos de la comunidad; son purificados, no consagrados como los sacerdotes. El rito incluye tres fases. La primera es limpieza: se lavan los vestidos, no se ponen vestidos especiales; en vez de baño, una aspersión, especie de ducha. La segunda fase es imposición de manos de la comunidad: se puede imaginar que actúan de hecho algunos representantes. El rito significa una delegación, una engrega ritual al Señor. Es frecuente en hebreo la expresión "recibir de manos de". La tercera fase es la oferta ritual de los levitas al Señor, realizada por el sumo sacerdote con el rito clásico de la "agitación" -que no sabemos cómo se practicaba con personas-. Lo ejecuta Aarón, pero en nombre de la comunidad. Con esto se ha consumado la entrega y el Señor podrá sancionar "serán míos".

8,15-19 Ahora responde el Señor: lo que le han dado y es suyo él lo da, lo cede a los sacerdotes. Los "donados" suyos se convierten en "donados" de Aarón. En rigor, los israelitas han dado al Señor lo que ya era suyo, o sea, se lo han devuelto.

Con este recurso, el autor consigue atar los cabos y definir y legitimar la situación y función de los levitas. En la función no se desligan de la comunidad: los servicios que prestan en la tienda del encuentro son los que deberían prestar los otros. Pero el lugar es delicado y peligroso: gente profana e inexperta se expondría a consecuencias fatales. Los levitas, como expertos y dedicados, se interponen y evitan peligros a sus paisanos laicos. A esta protección la llama el autor, extrañamente, "expiar".

8,21 Al resumir las etapas del rito, usa el autor una forma rara del verbo "pecar", con valor privativo y reflexivo; algo así como "desprenderse de los pecados". Corresponde esto a la "aspersión" del v.7.

8,23 Sobre la edad, una corrección o aclaración: 4,3. 

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